El Budismo como filosofía y religión

A partir de ésta, una serie de notas le brindarán los conocimientos necesarios para comprender los orígenes y “mandatos” del budismo.

La principal distinción entre la filosofía y todas las otras ramas del conocimiento es generalmente considerada doble, a saber, una diferencia en el método y una diferencia en la extensión. Se dice que el método de la filosofía es diferente del método de las ciencias varias en cuanto ella comienza sus investigaciones sin suposiciones o preconcepciones de ninguna clase. Las ciencias, por el contrario, todas suponen la verdad de la ley de causalidad; además cada ciencia hace ciertas suposiciones dentro de su particular y especial campo de investigación. La física clásica, por ejemplo, supone la existencia de la materia, la biología la existencia de la vida, y la geometría la existencia del espacio; pero ellas no consideran cual es la realidad en ellas mismas de la materia, la vida y el espacio, o porque deben existir.

Se considera el asunto de la filosofía y se declara que ésta no hace suposiciones de ninguna clase. Sin embargo al menos una suposición hace de hecho: y es que el conocimiento es posible. Aún la investigación acerca de la posibilidad del conocimiento implica que el conocimiento de cualquier conocimiento es o no posible. La filosofía no puede evitar la suposición de la posibilidad del conocimiento ya que el acto inicial de filosofar lo presupone. De manera similar la religión está basada sobre la suposición de que es posible hacerse bueno, lo cual implica en primer lugar la libertad de la voluntad y en segundo la existencia de una meta, próxima o final, a alcanzar.

La diferencia en el método no distingue, por consiguiente a la filosofía de las ciencias por un lado o de la religión por el otro. Pero la diferencia en extensión, contenido o sujeto de hecho la distingue de las dos.

Las diversas ciencias están tan obviamente restringidas a sus respectivos campos de investigación que es innecesario dar ejemplos para probarlo. La religión se restringe ella misma al alcance de el mas Alto Bien y considera las otras cosas solo en la medida en que ellas ayudan o entorpecen este deseo supremo. Pero la filosofía, por el contrario, es esencialmente sinoptica y se empeña en comprender la totalidad de la existencia con una sola mirada, justificándose entonces la famosa definición que hace Platón del filósofo como “El espectador de todo el tiempo y de toda la existencia”. La filosofía, sin embargo, no ve simplemente las cosas como un mero agregado de elementos heterogéneos; sino que justamente como lo hacen los científicos y los espirituales en sus respectivas restringidas esferas, ella se empeña en trazar la unidad de la ley que opera en medio de la diversidad de eventos, y como su esfera es universal, la ley o leyes que ella busca señalar son universales también.

La declaración de que el Buda fue tanto un filósofo como un santo, y que el Budismo original fue, en consecuencia, tanto una filosofía como una religión, debe consecuentemente sustentarse en la capacidad que tengan, los más antiguos registros de exponer aseveraciones, atribuidas al Buda, acerca de la naturaleza de la Existencia como un todo. Los representantes de la tradición Theravada generalmente consideran que el Buda de hecho caracterizó la totalidad de la existencia como dukkha, anicca y anatta, lo que significa que es , o actualmente o potencialmente, penosa, transitoria, y sin ningún alma o ser permanente e invariable. El primero y segundo signo o señalamiento, a saber, dukkha y anicca obviamente no se aplican a Nibbana, la cual es caracterizada como Paranam, sukhan y nicca o dhuva. Esto nos deja solo con anatta. Pero una caracterización puramente negativa de la existencia como un todo no es, ciertamente, un fundamento muy adecuado para una superestructura filosófica.

La dificultad es, sin embargo, más aparente que real. Un análisis de las implicaciones de la doctrina de Anatta hará finalmente claro que se trata simplemente de una formulación negativa y condensada de lo que aparece de una manera extendida y positiva de la doctrina de Paticca Samuppada. Que esta doctrina no es otra cosa que la conceptualización de la suprema experiencia espiritual del Buda y que, por lo tanto, debe ser mirada como su visión de la existencia como un todo, se hace transparente cuando consideramos que fue justamente esta doctrina la que debatió consigo mismo considerando si debía o no darla a conocer al mundo después de su iluminación.

Sin duda, uno de los estratos más antiguos del Pali Tipitaka, hace muy transparente el que la doctrina de Paticca Samuppada es la formulación conceptual del contenido de la experiencia de Sambodhi del Buda y que puede por lo tanto considerársela como el fundamento filosófico no solamente del Budismo original sino también de las escuelas que aparecen subsecuentemente en el Budismo desarrollado. Fue esta doctrina la que el venerable Assaji diestramente sumarizó en un solo verso cuando interrogado por Sariputta (entonces un peregrino mendicante de otra secta) acerca de las enseñanzas del Buda – un verso que desde entonces ha sido reconocido como uno que contiene la médula y el núcleo del Budismo- “Las existencias que fluyen de una causa, su causa el Perfecto enseña, y como ellas finalizan; esta es la Doctrina del gran Samana”. El pasaje en el Tipitaka que relata este episodio es uno de aquellos, como Oldenburg dice, que “el rey Asoka, en la inscripción del Bhairat (cerca 260 A.E.C.), ordenaba a monjes, monjas, hermanos y hermanas laicas, escuchar y aprender atentamente”. En la literatura estudiosa posterior se señala que las cuatro nobles verdades pueden ser divididas en dos partes, cada una de las cuales comprende una causa y un efecto, a saber, dukkha (la primera verdad) y la causa Tanha (la segunda verdad) y Nibbana (la tercera verdad) y su causa, el noble sendero óctuple (la cuarta verdad). Es apenas necesario multiplicar los ejemplos demostrativos de la importancia primordial de la doctrina de Paticca Samuppada tomados del Pali Tipitaka.

La doctrina de la Madhyamikavada de Sunyata es simplemente una versión dialéctica de la doctrina de Anatta o Paticca Samuppada. Esto se verá claramente cuando entremos un poco más profundo en el sentido de la doctrina filosófica fundamental del Buda. La importancia del principio de la Originación Dependiente en las enseñanzas de la escuela Vijnanavada o Yogacara del Budismo, está suficientemente demostrado por el hecho de que al comienzo de su enciclopédico trabajo filosófico el Tattvasangraha Santarakshita (705-762 C.E.), cofundador con Padmasambhava del Budismo Tántrico en el Tíbet, y uno de los más brillantes ornamentos de la gran Universidad de Nalanda, no solamente saluda al Buda como el maestro de la doctrina de la Originación Dependiente sino que hace de la doctrina el vehículo, tanto para examinar todas las otras escuelas de la filosofía Indú como su exposición de las doctrinas de la escuela Vijnanavada del Budismo Mahayana al cual el pertenece.

De esta manera; anunciando esta doctrina como el principio básico de la filosofía Budista, Santarakshita ha simplemente bosquejado la visión de todos los pensadores Budistas desde el tiempo desde el Buda mismo hasta sus propios días.

La doctrina negativa de Anatta enseña que todos los fenómenos de la existencia sean los que sean no tienen naturaleza propia o substancialidad y que por lo tanto son característicamente condicionados o contingentes. Cualquier cosa depende para existir de otras cosas y así sucesivamente hasta que todos los hilos de la existencia – físicos, mentales, morales y espirituales- están trabados juntos en un solo interrelacionado, interconectado, interdependiente tejido. Nada está apartado o único, nada está aislado, nada está separado. Una flor florece en dependencia de todo el universo, y el universo existe en dependencia de la flor.

La transición desde la doctrina de Anatta la cual constituye el aspecto negativo de Paticca Samuppada, a la doctrina del Flujo universal o Devenir que es su expresión positiva, es quizás hecha de la mejor manera señalando que es imposible, en un universo en el cual cada parte existe solo en dependencia de toda otra parte, que una cosa se encuentre en un estado de flujo o devenir sin que otra cosa esté en el mismo momento en tal estado. Si un estado fuera estático y sin cambio, todos los otros fenómenos estarían estáticos y sin cambio también. La afirmación de que el universo es inmutable que es lo que William James llamaría un “universo – bloque”; o la creencia que la Realidad es de alguna manera estática, es por lo tanto desmentida por el descubrimiento de tan solo un fenómeno en estado de flujo o devenir.

Este descubrimiento es por supuesto uno que se hace diariamente en la experiencia empírica.

No se pierda más sobre budismo, en una siguiente nota.

El uso del I Ching

Los símbolos del I Ching se obtienen por la combinación de trigramas -grupos de tres líneas- rectas y quebradas. De su mezcla se obtienen ocho trigramas te simbolizan otras tantas etapas de cambio, de movimiento.

Cada una de ellas tiene una característica definida y un nombre particular, que los individualizan.

Los hijos representan el movimiento en sus variados estados: comienzo del movimiento, peligro en movimiento, descanso y completación del movimiento. Las hijas representan a la devoción en sus varias etapas: penetración apacible, claridad y adaptabilidad, alegria tranquila.

De la combinación de dos de estas imágenes aparecen los hexagramas -seis líneas cada uno- hasta completar un total de 64. Las líneas positivas (rectas) se obtienen cuando resulta una suma impar (7 o 9) y las negativas (quebradas) cuando el resultado es par (6, 8) como a continuación se explica.

Cuando se trata de interpretar el oráculo, al momento de leer las líneas sólo interesan las que corresponden a los números 6 o 9; las demás no tienen significado independiente. En los demás casos no entrañan movimiento, y por lo tanto no deben ser tomadas en consideración.

Las manipulaciones con varillas o monedas permiten que lo inconsciente del hombre se active a fin de traer a luz todos los factores, conocidos y ocultos de una situación. Siempre para consultar el oráculo hay que enfrentarlo con es¬píritu tranquilo y claridad de mente, abiertos a recibir los influjos ocultos, sin prejuicios.

Subyace en todo el I Ching la idea del cambio, que a su vez implica permanencia.

Originalmente existen todas las cosas, que se transmutan y modifi¬can constantemente para retornar a sí mismas. Es el equilibrio fundamental del ying y el yang, la luz y la oscuridad, representadas por el círculo dividido.

Qué son los Stödhur

Stödhur es el plural de stadha, los stödhur son algo así como los asanas (posiciones de yoga) runicos. Se trata de adoptar ciertas posiciones corporales lo más parecidas posibles a las runas que representan. De esta manera tratamos de canalizar la energía de la runa a través de nuestro cuerpo, lo que ayudará a que se produzcan los cambios deseados en nuestra psique y nuestro cuerpo. Para poder obtener el máximo provecho de cada stadha, antes, debemos conocer perfectamente la runa a la cual representa. Es decir, no se recomienda su uso hasta que dominemos con soltura todos los ejercicios. A continuación aparece un sencillo esquema de las posiciones y finalmente incluiré un ejercicio base para la correcta utilización de los stödhur.

Empezaremos siempre desde la posición de firmes.
- UR: Giraremos a la izquierda y doblaremos el tronco extendiendo los brazos hacia el suelo.
- THURS: Doblaremos el brazo izquierdo hasta apoyar el puño en la cadera.
- ASS: Giraremos a la izquierda y extenderemos los brazos en diagonal descendente, con el brazo derecho dos puños más alto que el izquierdo.
- REID: Igual que THURS añadiendo que separaremos la pierna izquierda formando una diagonal.
- KEN: Giramos a la izquierda y extendemos los brazos, uno en una diagonal descendente y el otro en una ascendente.
- GIFU: Abrimos los brazos y las piernas en aspa.
- WYNJA: Doblamos el brazo izquierdo hasta apoyar el puño en el lado izquierdo de la cabeza.
- HAGAL:
1: Ponemos los brazos en cruz.
2: Subimos el brazo derecho hasta una diagonal ascendente y bajamos el izquierdo hasta formar una diagonal descendente.
3: Subimos el brazo izquierdo hasta una diagonal ascendente y bajamos el derecho hasta formar una diagonal descendente.
4: Bajamos los brazos a la posición de firmes.
5: Abrimos las piernas en diagonal y levantamos los brazos hasta arriba del todo.
- NAUD: Ponemos el brazo izquierdo en una diagonal descendente y el derecho en una diagonal ascendente.
- ISS: Permanecemos en posición de firmes.
- JARA: Giramos hacia el lado izquierdo y doblamos el
brazo izquierdo hasta apoyar el puño en la cintura con el codo apuntando hacia atrás, el brazo derecho lo doblamos y levantamos hasta tener el puño delante de la cara.
- EOH: Giramos hacia la izquierda, y extendemos los brazos en una diagonal descendente mientras doblamos una pierna hacia atrás.
- PERTRA: Giramos a la izquierda y nos sentamos en el suelo con las piernas flexionadas con las rodillas apuntando hacia arriba, levantamos los brazos y los doblamos con las palmas hacia arriba.
- ALGIZ: levantamos los brazos en diagonales ascendentes.
- SOUL: Giramos a la izquierda y nos ponemos en cuclillas, levantamos los brazos y los doblamos con las palmas hacia arriba.
- TYR: Levantamos los brazos formando diagonales descendentes.
- BJARKA: Doblamos el brazo izquierdo hasta apoyar el puño en la cadera y doblamos la pierna izquierda hasta apoyar el pie en la pierna derecha a la altura de la rodilla. Flexionaremos un poco la pierna derecha para mantener mejor el equilibrio.
- EH: Levantaremos el brazo izquierdo hasta formar una diagonal ascendente y el derecho hasta formar una diagonal descendente.
- MADR: Cruzamos los brazos flexionados delante de la cara, con los codos apuntando hacia arriba.
- LAGU: Giramos hacia la izquierda y extendemos los brazos formando una diagonal descendente.
- ING:
1: Levantamos los brazos y los doblamos hasta apoyar los puños a los lados de la cabeza.
2: Bajamos los brazos doblados hasta apoyar los puños en la cintura.
- DAGAZ: Cruzamos los brazos doblados hacia arriba sobre el pecho.
- ODAL: Abrimos los brazos y las piernas en aspa y luego doblamos los brazos hasta apoyar los puños a los lados de la cabeza.
- FEH: Giramos a la izquierda y levantamos los brazos en diagonal ascendente, el brazo derecho a de estar dos puños más alto que el izquierdo.

Meditación, como herramienta para lograr objetivos

La meditación es una de las herramientas más importantes para poder acallar la mente y así integrarnos con Dios. Meditación es silencio y quietud. Un salmo bíblico expresa: “Quédate en silencio y conoce que Yo Soy Dios”.

El objetivo fundamental de la meditación es encontrarnos con nosotros mismos. Muchas culturas utilizan la meditación con el objeto de relajación, mas este fin es solo el principio y una de las muchas consecuencias provechosas que existen.

El silencio es muy importante, porque en el silencio experimentas y comprendes la verdad, el amor que es Dios. En el silencio experimentas lo que transciende todo pensamiento, estás en contacto íntimo con tu ser verdadero. Al meditar realizas un viaje al interior, es un viaje tan placentero que formará parte de tu vida. La verdad es comprensión, no es aceptación ni adaptación, la verdad es la verdad, y la verdad es Dios.

Para meditar te enseñaré el uso de las palabras que tienen poder vibracional en nuestro ser. Las palabras son tan poderosas que transforman, eso ya pudo comprobarlo científicamente Masaru Emoto con los experimentos que hace.

Muchas personas entienden al uso de las palabras vibracionales como mantras.

Busca un lugar en donde no tengas interferencia como sonidos o cualquier otro estímulo que pueda distraerte.

Puedes hacerlo en un asiento, una cama o en donde te sea más cómodo, el requisito aquí es que tal comodidad te brinde profunda relajación.

Cuando estés en tu sitio preferido para meditar, empieza a profundizarte en la relajación poniendo atención a tu respiración. Empieza a visualizar que desde el espacio viene una gran luz con rayos dorados y que empieza a penetrar en tu cuerpo, ésta divina luz se encargará de que llegues a la relajación profunda.

Luego, cuando estés en profunda relajación, empieza a repetir mentalmente la palabra vibracional que escogiste, puede ser la palabra Amor, Dios, Gracias, etc. Trata de repetirla siguiendo el ritmo de tu respiración, no tienes que forzar nada, simplemente deja que las cosas pasen naturalmente. Entonces, tienes que repetir mentalmente el mantra que escogiste.

Cuando un pensamiento, imagen, ruido u otra cosa quiera distraerte, deja que pase y vuelve al Mantra. No pienses en el significado del mantra, simplemente concéntrate en su sonido.

Meditar tiene que ser practicado con frecuencia. Recomiendo que lo hagas por treinta minutos por la mañana y treinta minutos por la noche. Ya con tu experiencia buscarás llegar más lejos, hasta que te encuentres con Dios, la conciencia infinita que es la verdad y que está en todas las cosas. Meditar es recordar, es integrar, es avanzar y amar.

Meditar es una puerta que la gran vida nos la abrirá cuando queramos entrar.

El mantra o palabra vibracional que escogiste será el timbre de la puerta, será la herramienta que uses para meditar. Con la práctica dicho mantra será parte de tu ser, tan profundamente, que después con solo pensar en ella, en estado de relajación, estarás en integración con tu ser divino.

Existen muchas formas para llegar a la relajación profunda, si prefieres puedes utilizar la música, especialmente música instrumental, ya que una pieza con voz tiende a distraer la mente, en cambio con la música instrumental experimentas fusión, porque la atención desaparece; no hay quien atienda ni qué ser atendido, entonces te haces uno con eso.

La meditación es una forma más de canalizar la fe para que se produzca la integración con la conciencia infinita. A continuación te enseñaré la meditación de los chakras. Los chakras son centros energéticos en el cuerpo que equilibran el cuerpo y espíritu. Son poderosas creaciones que facilitan el encuentro con uno mismo. Los chakras no dejan de ser una creación humana, pero el fin es provechoso.

Cada chakra tiene su palabra vibracional, que sirven para silenciar la mente mientras nuestra concentración sea profunda y directa hacia el chakra. La meditación de los chakras es corta y efectiva, con la práctica puedes llegar a conocer a Dios. Antes de empezar, relaja tu cuerpo con el ejercicio de respiración que te enseñé.

Luego tienes que concentrarte en el chakra y su ubicación, pronunciando el mantra o palabra vibracional que corresponda, ya sea en voz alta o mentalmente, lo que importa más es la intención, por eso no hay diferencia si el mantra lo pronuncias en voz alta o mentalmente:

1. Primer chakra. Está en la base de la columna, de color rojo y su mantra es LA. Concéntrate en este chakra y pronuncia el mantra, primeramente en voz alta y luego mentalmente. Dedica aproximadamente un minuto para éste.
2. Segundo chakra. Está en la zona genital, de color naranja y su mantra es BAM. Concéntrate en este chakra y pronuncia el mantra, primeramente en voz alta y luego mentalmente. Dedica aproximadamente un minuto para éste también.
3. Tercer chakra. Está entre el ombligo y el pecho, el plexo solar, de color amarillo y su mantra es RAM. Concéntrate en este chakra y pronuncia el mantra, primeramente en voz alta y luego mentalmente. Dedica aproximadamente un minuto para éste
también.
4. Cuarto chakra. Está en la zona del corazón, de color verde y su mantra es YAM. Concéntrate en este chakra y pronuncia el mantra, primeramente en voz alta y luego mentalmente. Dedica aproximadamente un minuto para éste también.
5. Quinto chakra. Está en la zona de la garganta, de color azul y su mantra es JAM. Concéntrate en este chakra y pronuncia el mantra, primeramente en voz alta y luego mentalmente. Dedica aproximadamente un minuto para éste también.
6. Sexto chakra. Está en el entrecejo, es el tercer ojo, de color lila y su mantra es OM. Concéntrate en este chakra y pronuncia el mantra, primeramente en voz alta y luego mentalmente. Dedica aproximadamente un minuto para éste también.
7. Séptimo chakra. Está en la parte superior de la cabeza, por encima, tiene todos los colores del arco iris predominando el violeta.

Aquí no hay mantra, simplemente quédate en silencio y concéntrate en éste. Dedícale el tiempo que quieras. En muchas escuelas de iniciación, el uso de los chakras es primordial, es como una senda que eleva nuestros niveles de fe y conocimiento hasta llegar a la iluminación. La meditación de los chakras puedes practicarla antes y después de dormir.

Ahora, la meditación del sano despertar; por las mañanas al despertar, antes de nada, di en voz alta que te sientes muy bien, que hoy es el mejor día, que tienes muchas energías y cosas que te hagan sentir bien. Siempre exprésate en presente, ya que la conciencia infinita no tiene tiempo ni espacio. Con este procedimiento, todo lo que digas en el momento que despiertas, será palpable en el transcurso del día.

El budismo y la meditación

El pilar central del budismo, desde donde se sustenta toda su base práctica, es la meditación. El ejercicio de la meditación supone un tiempo sagrado para el practicante budista, el cual se sitúa frente a sí mismo, frente a su ‘atman’, y camina en la quietud del silencio por el no-tiempo que todo segundo envuelve, disipándolo, anulándolo, para hacer de él un único instante, una eternidad cósmica remando por la consciencia vacía y serena de su Ser.

Si bien se ha discutido mucho -en la teorización budistaacerca de la existencia del Yo (recordemos la tercera de las características del ser o devenir formulada por Buda: ‘anatman’, esto es, ‘ausencia de Yo’) no podemos, sin embargo, dejar de hablar del Ser, con mayúsculas, como sustrato del Yo y esencia del mismo. El Ser es una esencia mientras que el Yo un accidente. La meditación trabaja con el Ser y disipa las sombras del Yo, las que etiquetan, adjetivizan, nombran, categorizan, seleccionan. Todo eso no importa en el camino espiritual budista, lo primero es el reconocimiento de la ausencia de un Yo, en sentido biográfico, para trasladarlo a un Yo-Ser del que no se habla, sobre el que no se estudia, sino que se le guarda silencio. Esa es lamayor ofrenda que se le puede hacer al Sí-Mismo: el silencio de la meditación, y, por supuesto, la ofrenda de la compasión (Om Mani Padme Hum) en la que el individuo meditador se funde con la humanidad en su esperanza por la liberación del sufrimiento para todos los seres sintientes del planeta.

Que así sea.