10 - 12 - 2010

Desde tiempos inmemoriales, todos los años, al llegar las fiestas, cada familia realiza sus propios ritos para armar el árbol de Navidad. En su mayoría conservando las viejas tradiciones de utilizar abeto, muérdago, en algunos casos fogatas, de acuerdo al origen de sus ancestros. Estas costumbres se han ido modificando y la mayoría se remontan a las viejas tradiciones europeas.

La Navidad, encierra en sí, una tradición, un festejo cristiano, que coincide con el solsticio y por ende con algunos cultos solares que provienen de ritos persas de adoración a la luz divina. Estas fechas en si por el solo hecho de ser religiosas logran que se eleven una cantidad de oraciones, suplicas, agradecimientos y deseos que mueven muchísimas energías en el ambiente y hace que estas fechas sean muy especiales para todo culto.

Pero ¿porque se elige el abeto como árbol de Navidad? Parece ser, que los Celtas caminaban en grupos por surcos de tierra buscando el último abeto, que generalmente era el más alto que encontraban, sabiendo que habitaba en el un gran espíritu protector, que era nada más ni nada menos que un gnomo. Recorrían su largo camino cargados de fe y esperanza en sus deseos que, al llegar a su árbol sagrado, le ataban cintas rojas con escrituras donde formulaban sus pedidos para esa navidad, con la seguridad que el espíritu protector de ese árbol (gnomo) se los concedería.

Los Celtas, sabían que la naturaleza, es sabia y los escucha, por eso colgaban sus cintas y las dejaban hasta que solas se cayeran… Por eso, es bueno, que cuando armamos el árbol de Navidad, resulta de gran ayuda que cada integrante de la familia escriba con lápiz tres deseos en una cinta roja (sin brillo) de tela, ancha, con el nombre de la persona, pidiéndoselos a TODOS LOS DUENDES BENÉFICOS DE LA TIERRA… amén, amén, amén. La cinta la ataremos al arbolito, y las dejaremos hasta el 6 de enero, fecha en que lo desarmamos. Y realizaremos el siguiente ritual:

En un cuenco, o sartén, colocamos 7 carbones vegetales, o comunes, los prendemos con fósforos de madera, y le echamos, romero, laurel, incienso, y quemaremos allí nuestras cintas hasta su disolución completa. Con la seguridad de que nuestros nobles deseos, se cumplirán indefectiblemente.

En el período que abarca el mes de diciembre, que esta armado el árbol de navidad, dejaremos a su pie, una canasta roja con 3 almendras, 3 nueces, 3 avellanas. y una copita antigua con miel, y una avellana pelada adentro.(para pedir, dinero, abundancia, trabajo, prosperidad).

En un cuenquito de barro, colocaremos, 7 monedas doradas, cubiertas con miel, de esta manera agradeceremos a nuestros pequeños amigos, y ellos se sentirán a gusto de que depositemos nuestra confianza en ellos, cumpliéndolos sin lugar a dudas, porque se sentirán muy gustosos con todo lo que hemos ofrecido. Para las hadas dejaremos en algún rincón de la casa un pastelito bañado en miel, como al descuido, y en una ventana jengibre con miel. Y en la puerta de casa, o bien al pie del árbol, una rama importante de muérdago, que seré nuestro pedido de protección, si podemos, por toda la casa, dejémoslo. Con estos rituales podremos tener toda la magia de la naturaleza y la ayuda de nuestros pequeños amigos en nuestro brindis. Cuando ellos se sienten a gusto en una casa, trabajan incansablemente para proteger a todos los miembros que habitan en ella, y no tengan duda que así será…

Ritual celta para armar el árbol de navidad

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