24 - 12 - 2010

Grigori Yefímovich Rasputin (Pokrovskoie, 22 de enero de 1869 – San Petersburgo, 31 de diciembre de 1916) fue un místico ruso con una gran influencia en los últimos días de la Dinastía Románov. Aunque es conocido vulgarmente como Rasputín esta pronunciación no es correcta, debiendo pronunciarse llana: |Raspútin|. También fue conocido como el Monje Loco.Tenía fama en su lugar de origen, la apariencia que pretendía darse era la de Jesús y de sanador mediante el rezo, razón por la cual y gracias a una amiga de la Zarina llamada Anna Virúboba, fue llamado en 1905 al palacio de los zares para curar la grave enfermedad de su hijo único Alexis Nikoláyevich que padecía de hemofilia.

El príncipe efectivamente mejoró —algunos investigadores defienden que fue mediante hipnosis— y la familia Románov, especialmente la Zarina Alejandra, cayó bajo la influencia de este controvertido personaje.Creció de forma salvaje en los campos de Siberia. No tuvo ninguna formación académica y desde muy joven se dedicó al oficio de cuatrero, es decir, a ladrón de ganado. Era aficionado a las orgías ya en estos primeros años y se alistó a una secta de rancia ortodoxia dominante de la región natal de Gregory, llamada los Christy, los flagelantes. Estos creían que para llegar a la fe verdadera hacía falta el dolor. En las reuniones de esta secta las fiestas y orgías eran constantes y Gregory se convirtió en un acérrimo integrante. Cuando tenía 20 años se casó con una joven del lugar y tuvo dos hijos oficiales. Se cree que tuvo muchos más con las diferentes amantes que tuvo. Con 30 años fue expulsado por el nuevo gobernante de Pokróskole a causa de sus numerosos escándalos.

Rasputín quizá sea uno de los hombres más extraordinarios y enigmáticos que hayan vivido sobre la tierra. Grigori llevaba en su juventud la vida típica de un campesino siberiano, hasta que sufrió su conversión. Era un hombre muy alto de estatura, de hábil y elocuente poder oratorio, personalidad abrumadora, de aspecto un tanto tosco, grosero a veces, violento, tenía una mirada muy penetrante y era poseedor de un carisma profundo.

Amaba y odiaba efusivamente. Era un actor soberbio y convincente, se sabía poseedor de estas habilidades y las usó inteligentemente en su provecho.

En su época había rumores de que era una persona licenciosa y de que se le había visto numerosas veces borracho y en compañía de prostitutas. Sus relaciones con sus discípulos, sus visitas de alcoba, en su mayoría mujeres de la alta sociedad rusa, también eran polémicas. Una de sus máximas era:”Se deben de cometer los pecados más atroces, porque Dios sentirá un mayor agrado al perdonar a los grandes pecadores”. Sin embargo los historiadores no han encontrado pruebas concluyentes que afirmen esta vida licenciosa.

El príncipe Félix Yusupov (que según se dice era un homosexual atraído por Rasputín) y el primo del zar, el Gran Duque Dmitri Pávlovitch Románov decidieron finalmente asesinarle en San Petersburgo el 31 de diciembre de 1916 para acabar con su influencia sobre la princesa alemana.

Rasputín murió 10 días antes de haber cumplido los 48 años de edad. El príncipe Yusúpov escribió posteriormente un relato en donde contaba punto por punto los sucesos ocurridos en la última noche de Rasputín.

Investigaciones recientes, ofrecen la versión de que para el asesinato de Rasputín, se contó con la participación de los servicios secretos británicos, en donde un agente que residía por entonces en San Petersburgo, llamado Oswald Rayner, bajo el mandato de otro agente, llamado John Scale, participó directamente en el asesinato de este personaje. Su influencia y el destino de la dinastía Románov quedaron ligados para siempre en la historia.

Rasputin: el hijo de la madre Rusia

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