14 - 11 - 2013

Las Flores de Bach llamadas también esencias florales de Bach y de elíxires florales de Bach, son una serie de 38 esencias naturales utilizadas para tratar diversas dolencias, descubiertas por Edward Bach entre los años 1926 y 1934. La terapia con flores de Bach se basan en la relación entre el alma humana y la manifestación de la enfermedad, que tiene en cuenta el elemento psíquico de ésta. Es decir, que la enfermedad no sólo es el resultado de trastornos corporales sino que tiene su origen en sentimientos y actitudes negativas que bloquean nuestra energía vital.

Cualquier persona puede tomar las Flores de Bach. No interfieren con otros medicamentos o terapias. Se han encontrado magníficos resultados en personas de cualquier edad, incluyendo bebés en edad de lactancia, niños, personas de edad avanzada y recién nacidos. Es especialmente recomendable para recién nacidos, quienes necesitan adaptarse al cambio de ambiente. Quizás la única restricción es para alcohólicos, pues las flores de Bach se preparan en una base de brandy con agua. En este caso, hay que preparar las gotas en una base de vinagre con agua. Tanto el alcohol como el vinagre funcionan simplemente como conservadores, por lo que se pueden sustituir el uno por el otro. Los animales también pueden ser tratados con estos tratamientos florales en situaciones que les produzcan estrés como un cambio de hogar o un nuevo miembro en la familia.

Las esencias de las Flores de Bach se obtienen de la energía esencial encontradas en las flores en vez del material físico de la planta. Se obtiene en el punto más alto de esencia energética de la flor y se extrae de las mismas y se preserva en una matriz líquida.
flores de bach
Las flores de Bach normalizan los trastornos psíquicos y  ayudan en la resolución de conflictos internos, así como en la mejoría del dolor físico con causas psíquicas reconciliables. Una vida afectiva sana y una personalidad equilibrada permitirán que tu cuerpo encuentre su propio estado natural de salud. Cada una de las flores de Bach se asocia con un estado anímico básico. Se usa Mimulus, por ejemplo, cuando nos encontramos angustiados o sentimos miedo por algo específico. Tomar la flor nos ayuda a superar nuestro miedo y a enfrentarlo con valentía.

Para aplicar los remedios florales en el tratamiento de una determinada enfermedad, el terapeuta se basa en los estados emocionales negativos que está sintiendo el paciente (miedo, irritabilidad, depresión, ansiedad, apatía, agresividad, odio, etc.) para seleccionar el medicamento más apropiado para ella, ya que cada flor sirve para tratar un estado emocional negativo diferente. Las flores actúan a nivel inconsciente, empujando al organismo hacia la autocuración y el equilibrio emocional. Por eso muchas personas sueñan más al tomar las esencias florales, debido a que su subconsciente está trabajando en la resolución de conflictos. Por ejemplo una persona con una autoestima baja, después de tomar los extractos de las flores de Bach, comienza a creer en ella otra vez y será más seguro de sí mismo en las cosas cotidianas. Las emociones negativas no se suprimen sino que se dan la vuelta en el polo positivo del estado emocional, por ejemplo de la falta de confianza en sí mismo o de la impaciencia en calma y tranquilidad.

En la próxima entrega analizaremos los usos que tiene cada una de las Flores de Bach. ¡No os lo perdáis!

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