15 - 10 - 2013

Como ya comentamos en entradas anteriores, la aromaterapia es una terapia en la que se usan aromas provenientes de la naturaleza con fines curativos, son los llamados aceites esenciales.Estos aceites no son realmente aceites, sino las partes más volátiles de las plantas, las cuales se liberan mediante un proceso de destilación o por compresión.La aromaterapia ofrece tratamientos compatibles con otros tipos de medicina y no tiene efectos secundarios. Sus beneficios son numerosos y dan buenos resultados en el tratamiento de desequilibrios del sistema inmunitario como infecciones y enfermedades relacionadas con las vías respiratorias; También en alteraciones del sistema nervioso tales como ansiedad, depresión o taquicardias; Resuelve además problemas dermatológicos como psoriasis, eczemas, o incluso en procesos de cicatrización o acné.

Otros de los beneficios de la aromaterapia son de tipo emocional, así reduce el estrés, ayuda a contrarrestar el insomnio, la depresión y la ansiedad, y al mismo tiempo resulta un potente estimulante e incluso afrodisíaco. Las propiedades antioxidantes de las plantas hacen que esta terapia también ayude a evitar el envejecimiento de las células.

Los aceites esenciales se pueden aplicar, entre otros, mediante los siguientes métodos:

Inhalación: El método más básico para la administración de la aromaterapia, ya sea de forma directa o indirectamente, es mediante la inhalación de los aceites esenciales. Varias gotas de un aceite esencial se pueden aplicar en un pañuelo y suavemente se inhala. Una pequeña cantidad de esencial de aceite también pueden añadirse a un tazón de agua caliente y utilizarse como un tratamiento de vapor. También puede usarse difusores y, para ello, se añaden unas pocas gotas del aceite seleccionados en la parte superior de un difusor. El calor provoca que el aroma llene toda la habitación. Estas técnicas se aconsejan para el tratamiento respiratorio y/o condiciones de la piel.

Masaje de aplicación directa. Usualmente, los aceites esenciales, cuando van a ser aplicados directamente sobre la piel mediante masajes, se diluyen en una loción o aceite vegetal como la oliva, el aguacate o germen de trigo antes de ser aplicados a la piel para evitar una reacción alérgica. En términos generales, se diluye un 2 al 10% del aceite esencial en la loción. Sin embargo, algunos aceites pueden ser utilizados en concentraciones más altas, y otros deben diluirse aún más para un uso seguro y eficaz

Baños aromáticos. Es el más sencillo de utilizar. Un baño con agua tibia que contengan aceites esenciales tiene un efecto de relajación. Cuando se usa en un baño, el agua debe estar tibia y nunca caliente para frenar la rápida evaporación del aceite.

Cataplasmas frías o calientes. Se emplean para afecciones físicas especialmente para problemas de la piel y para tratar dolores musculares. Igualmente, se pueden mezclar con cremas y lociones.

Algunos aceites esenciales pueden ser consumidos en forma de tinturas o infusiones para el tratamiento de ciertos síntomas o condiciones. Sin embargo, es necesario consultar siempre con un profesional calificado antes de usarlo de forma interna. Algunos aceites, como el eucalipto, el ajenjo y salvia, nunca deben tomarse internamente.

En entradas posteriores hablaremos sobre los aceites esenciales más comunes y sus usos. Os esperamos.

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