21 - 11 - 2013

Las velas ocupan un lugar muy importante en el mundo de los rituales mágicos de todas las culturas. La vela que se enciende para la meditación y la magia, es una valiosa herramienta para cualquier bruja, mago, hechicero u ocultista. La luz de la vela es hipnótica, nos ayuda a concentrar nuestra atención en la flama, o en las gotas de cera fundida que caen o chorrean por la vela, o en las imágenes que se forman. En las velas perfumadas, se liberan aromas que nos rodea de una atmósfera de misticismo.

La vela representa el fuego, y es un símbolo de energía, creatividad, protección y poder, y su luz nos sosiega el alma y el espíritu. Además, cuando se prende una vela para un ritual, se establece una mágica conexión entre la tierra y el cielo, de ahí que las velas sean tan apreciadas para practicar rituales, especialmente de amor.
Cada vela, según su color, potencia en el alma un tipo diferente de energía; la pone en movimiento modificando positivamente la conducta del sujeto y provocando con ello el cumplimiento de sus deseos. En las velas están representados los cuatro estados de la materia: sólido (la cera y el pabilo); líquido (la cera derretida); gaseoso (el humo que desprende cuando arde) y energético (la llama).
rituales velas
El hecho de encender una vela para un ritual ya es un acto de magia por sí mismo, por lo que la persona que lo emprenda debe hallarse en buena disposición para su realización, con una preparación previa, una concentración profunda, la correspondiente eliminación del espíritu de impurezas que pueden interferir en el ceremonial y un cuidado extremo en todos y cada uno de los pasos que hay que dar para obtener el máximo beneficio del ritual.

Qué hacer antes de iniciar un ritual
Lo primero a tener en cuenta es que hay que tomar conciencia clara de las razones que motivan el ritual antes de encender una vela. También hay que definir si es uno mismo u otra persona quien necesita de la ayuda de nuestro ritual En caso de un hechizo cuyo destinatario es otra persona, debe contarse con su aprobación.
Sería conveniente utilizar ropa limpia y mucho mejor confeccionar una túnica blanca o de color azul que se utilizará únicamente para los rituales, o al menos tener la precaución de tomar un baño antes de realizar el ritual o lavarse bien las manos con abundante agua y jabón, o hacer una pequeña purificación.

Al tratarse de fuerzas invisibles pero naturales no se recomienda utilizar elementos artificiales para el encendido de la vela, es decir, encendedores electrónicos ni otros elementos que sólo lograrían interferir el buen desarrollo del inicio del ceremonial. Por este motivo, se recomienda que el encendido se realice con una cerilla de madera, el elemento natural por excelencia, aunque si no se dispone de una de madera puede utilizarse una de cera.

También se considera correcto encender una vela con la llama de otra vela, en este caso cogiendo la vela de encendido con las dos manos. Recuerda nunca apagar una vela soplándola, pues estarías quemando en la flama tu aliento interior. Utiliza un apagavelas. Si no lo tienes hazlo sofocándola con una pequeña cuchara.
velas ritual
Es muy importante utilizar el color adecuado para cada hechizo en particular. Si no tienes velas de un color específico puedes usar una vela blanca, pues contiene a todos los colores, pero nunca al revés.

En este momento hay que proceder iniciar un ritual de unción de las velas, es decir, la impregnación de las velas con sustancias aceitosas que se deben esparcir sobre las velas antes de encenderlas. El objetivo de la unción es potenciar los efectos beneficiosos de las velas, por lo que esta operación deberá realizarse sobre toda la superficie de la misma, primero con una mano (mientras se sujeta la vela con la otra) y luego con la otra. No existe el aceite ideal para la unción por lo que se recomienda utilizar el que en cada uno de los rituales convenga más: según el color de la vela, el tipo de ritual a realizar y el momento del día en que este se realice.

Otro de los trabajos que se realizan en algunas ocasiones, antes de encender la vela y después de su unción, es el de «vestir» la vela. Se trata de escribir en la vela del ritual el mensaje del deseo o petición que se desea conseguir y cubrirlo posteriormente con la cera de otra vela.

Se dice que mediante este sistema se refuerza el poder de la invocación y, evidentemente, supone la utilización de más de una vela: la propia del ritual y otra más para que su cera cubra el mensaje escrito en la primera.
Una vez realizados todos estos pasos se puede ya iniciar el ritual en sí mismo. En entregas posteriores comentaremos cómo usar las velas según su color, las formas que éstas tienen y os ofreceremos algunos rituales en los que las velas juegan un papel principal. Os esperamos.

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