19 - 05 - 2010

A propósito de la reacción de rebote, es decir, el retorno del ataque psíquico lanzado, quiero precisar que la fuerza de estas acciones, rechazada, es dos veces mayor, lo que se pone de manifiesto en cuanto los entes negativos se encuentran ante la pantalla protectora de la victima, en cuyo caso se ven sometidos a la misma acción de rebote a la que se vería sujeto un objeto que fuera lanzado contra una superficie elástica.

Se trata de una ley física muy clara: a cada acción le corresponde una reacción igual y contraria.

En mi trabajo, me ocurre muchas veces tener que tratar con personas que han abusado excesivamente de las fuerzas negras, sin duda algunas de ellas han dado en el blanco, pero ahora están teniendo un verdadero calvario, yendo de un mago a otro, en el dificilísimo intento de descargar el magnetismo negativo que ha entrado en ellos y los atormenta de manera impresionante, tanto en el cuerpo como en el espíritu.

En algunos casos, desgraciadamente, la reacción ha sido absorbida también por los familiares correspondientes, mayores y pequeños, además, todo lo que hayan podido ganar se ha perdido, e incluso puedo afirmar a ciencia cierta que no se les da bien nada.

Las Fuerzas Universales no permiten actuar exclusivamente para perjudicar y destruir al prójimo; a nosotros nos esta concedido mejorar las condiciones de vida y de salud, ayudar al prójimo y revindicar lo que se nos ha sido negado o quitado injustamente.

No se ponga a investigar frenét¡camente para saber quien ha podido ser el que le ha atacado, a veces el daño nos viene de las personas que están muy por encima de toda sospecha y ciertos descubrimientos son deprimentes, es preferible que trate de recuperar en seguida el equilibrio, y si su mal procedía de entes ocultos negativos que le han tomado como blanco por iniciativa propia, conseguir librarse de cualquier cosa desagradable sin que le pase nada a nadie. Si, por el contrario, todo lo que le pasa ha
sido suscitado por alguien que le quiere mal, pronto lo sabrá, quienquiera que sea y donde quiera que esté.

El Pergamino de la Fuerza
Antes de empezar a hacer interrogatorios, coja una hoja de pergamino de 30 x 20 cm., y con pintura dorada haga el dibujo de la siguiente ilustración, luego, con tinta negra, escriba sobre toda la superficie delimitada por los nombres angelicales la siguiente oración:
Padre, Padre, Señor Eterno, Único Dios del Universo.
Los Cielos y la Tierra están llenos de Tu Gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que se entrega en Manos del Señor.
Santo y bendito es aquel que pone su mano derecha en la diestra de Dios, santo es el que hace de la diestra divina la espada de su venganza.

Señor, en tu mano derecha dejo mi venganza, Tú, Señor Universal y Eterno, Dios Unico y Todopoderoso, Tú me harás justicia, por eso te ruego, te suplico y te invoco, o HELL HELOMI HELOI HELION HELI JOH HOD AGLA TETRAGRAMMATON SHADAJ JAH ADONAJ PINE, y vuelvo a invocarte, suplicarte y rogarte, Omnipotente, alegre, invencible y omnipresente ANABONA.

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